Tailandia (Koh Phi Phi, Railay Beach, Bangkok, Ayuttayah)

Precioso amanecer

Hola a todos,

Hoy os quiero contar como han sido mis vacaciones en Tailandia! Os enseñaré nuestra ruta y os daré consejos clave para organizar el viaje perfecto a este precioso país del sudeste asiático.

Tailandia, con playas de arena blanca y agua cristalina, sol intenso, comida espectacular y barata, es realmente un país apasionante al que os animo a ir encarecidamente.

Maya Beach
Foto de “Maya Beach” la playa donde rodó Leonardo Di Caprio

Todo empezó un mes antes cuando buscábamos destino para nuestras vacaciones, sonaba China, pero al final el buen precio del billete a Bangkok ( rondan entre 500€ y 800€) y todas esas imágenes de Instagram hicieron que Tailandia fuese el claro vencedor.

El viaje fue de 8 días efectivos, que bien organizados dan para mucho. Ir 15 días está muy bien pero si no los tienes y quieres conocer este país, sin duda te animo a hacerlo.

Nuestra idea era empaparnos lo máximo posible de su cultura, gastronomía, perdernos en sus playas, rondar sus calles y descubrir paisajes nuevos a los que nuestros ojos no estaban acostumbrados.

El viaje empezó en Barcelona, con escala en Milán, para llegar al aeropuerto principal de Bangkok, Suvarnabhumi. Directamente desde aquí cogimos nuestro avión interno para llegar al aeropuerto de Krabi, y desde ahí dirigirnos a nuestro destino final las islas Phi Phi, a las que llegamos en ferry. (Aquí podéis ver los ferrys con horarios y precios).

Vista desde el avión
Vista aérea de las montañas de Cáucaso.

Una vez llegados a Koh Phi Phi Don (Koh significa isla en tailandés) la isla mas grande del archipiélago, nos dirigimos directamente a nuestro primer hotel. Es importante que en esta isla donde la fiesta se mezcla con la tranquilidad (no alcanza la locura de Koh Pangan), coger un hotel apartado de la playa principal, dado que es donde encuentras el meollo de la fiesta. Nosotros nos alojamos en Tonsai Place que pese a estar céntrico, goza de una gran tranquilidad sonora.

longtails koh phi phi
Long tails amarrados en la playa del muelle principal de Koh Phi Phi Don

Sin embargo, recomiendo el Viking Resort, alejado del centro y al que se puede llegar andando desde el centro de la ciudad (30 min ya que no hay carreteras en la isla) o por mar mediante un taxi boat (los famosos long tails) por unos 150 baths/4 euros por persona (solo ida). Aquí podrás disfrutar de una playa privada y alojarte en bungalows de madera, con su correspondiente hamaca para disfrutar de una buena siesta.

Después de darte un masaje espectacular de 1 hora por 5 euros en la playa del Paradise Resort (muy cerquita a pie de Viking Resort) recomiendo degustar su plato típico el Pad Thai, espectacular y de postre el también conocido Mango Sticky Rice para ya rematar la faena.

Sin duda, debes reserva run día para visitar en Long Tail, Maya Beach, la playa donde Leonardo Di Caprio rodó la película “La Playa”. Hay dos opciones, o ir temprano por la mañana como hicimos nosotros (para ser los primeros en llegar) ya que es una playa bastante concurrida, o a última hora para ver el precioso atardecer. Lo ideal es alquilar un long tail para vosotros solos, negociando con un lugareño que veáis subido a una de estas barcazas de madera.

La playa, Maya Beach
Amaneciendo sólos en Maya Beach, Koh Phi Phi Leh

Negociar es en este país algo básico de tu día a día, de todo lo que te digan diles siempre 3 veces menos y no te conformes con la primera negociación, insiste y vencerás.

La excursión a Maya beach, en Koh Phi Phi Leh, de unas 6 horas, te permitirá conocer rincones perfectos para hacer snorkel, y playas como la Monkey Beach donde viven plácidamente muchos de los monos de la isla.

calas escondidas de Koh Phi Phi Don
Descubriendo las calas escondidas de Koh Phi Phi Don, perfectas para la práctica del snorkel

Otra excursión que recomiendo, si queréis conocer una isla desierta, es hacer una excursión a Bamboo Island, perfecta para descansar y broncearte a tu gusto. El paraíso debe ser algo parecido a esa isla. Tardas 45 minutos en Longtail, es más largo que en speedboat pero vas tu sólo y decides cuando, como y donde ir.

bamboo island
Bamboo Island, un paraíso terrenal

Después de 2 noches en Koh Phi Phi, pusimos rumbo a nuestro siguiente destino, cogimos el único ferry que va desde Koh Phi Phi Don a Railay Beach, muy cerca de Krabi.

Raylay Bay es una es una península donde los apasionados de la escalada se citan año tras año. Tiene 3 playas, Railay Beach West (preciosa playa donde se ven unas espectaculares puestas de sol), Railay East (no se le puede llamar playa, sobre todo si está la marea baja) y Phra Nang Beach, playa donde podrás adentrarte en cuevas espectaculares como la de la siguiente foto.

Phra Nang Beach
Cueva de Phra Nang Beach

Sin duda, recomiendo coger un hotel situado en railay west (playa bonita). El ferry te deja en Railay East, la parte más fea, sobre todo con marea baja, y desde allí podréis caminar 10 minutos hasta la otra playa. Hay varios caminos, que varían según el hotel que tengas. Está todo allí indicado. Phra Nang Beach solo tiene un hotel, que ocupa una gran parte de esa playa y que también llega hasta Railay West, Rayavadee, precioso pero muy exclusivo y por tanto de precios mucho más elevados que los demás hoteles de la zona.

Nosotros nos hemos hospedado en el Sand and Sea Resort, y la verdad es que calidad precio, es un hotel perfecto para descansar y relajarte. Justo en frente de la playa para que puedas elegir entre bañarte en el mar o en su piscina. Totalmente recomendado!

Railay West
Railay West desde el hotel Sand and Sea Resort
pool time
Vista desde la piscina Sand and Sea Resort

Railay es zona para escaladores y para descansar, pero lo mejor es poder conocer otras zonas e islas como hemos hecho nosotros en excursiones de un día. Una de ellas y la que más nos ha gustado ha sido Hong Island, una espectacular isla en la que al igual que muchas otras, puedes ver restos del tsunami de 2004, pero que están ya totalmente recuperadas. En esta isla paradisíaca nos hemos bañado en sus lindas playas y en su lagoon, donde no hace mucho se rodaba la película Avatar.

Koh Hong
Hong Island, playa de ensueño
Koh Hong lagoon
Koh Hong Lagoon, aquí se rodó Avatar

Después de recuperar fuerzas en esta preciosa zona, nos dirigimos a nuestra última parada del viaje, Bangkok.

Hotel en Bangkok
Vistas desde la piscina del hotel Indigo Bangkok

Caótica, ruidosa, animada y extensa son algunos de los adjetivos que puedo dar a esta capital asiática. Bangkok es una ciudad que te atrapa desde el primer momento que la pisas.

Los grandes centros comerciales, ideales para hacer shopping se disputan la hegemonía de esta urbe con los mil y un puestos des comida callejera, donde podrás comer por un par de euros alguno de los platos típicos de este país.

Hemos estado 3 días y dos noches en esta ciudad, y para mí, es más que suficiente. Si no estás acostumbrado a ciudades tan grandes, puede resultar un poco agobiante quedarte mucho más tiempo.

En cuanto al hotel, es una buena ciudad para darse un capricho y coger un hotel 5 estrellas, ya que son más económicos que algunos hoteles de 2 y 3 estrellas de Europa. Nosotros hemos apostado por el Hotel Indigo Bangkok, un hotel que mezcla tradición y modernismo ambientado en la era de la radio.

3 días dan para mucho. Uno de ellos lo hemos invertido en conocer Ayuttayah, antigua capital del Reino de Siam (la actual Tailandia). Ruinas que te dejarán con la boca abierta y te harán sentir que estás en aquella época.

ruinas de tailandia
Ayuttayah, ruinas.
Buddha reclinado en Ayuttayah
Buddha reclinado en Ayuttayah

Para llegar a esta ciudad, recomiendo coger una furgoneta o minibus en la plaza del Victory Monument, pagando así unos 70 baths (menos de 2 euros) y no los elevados precios de los tours que te ofrecen en los hoteles.

Lo ideal para conocer esta ciudad, es moverse en tuk-tuk ya que los templos se encuentran alejados unos de otros como para ir caminando. También descartaría la idea de alquilar moto o bici, sería un error dado que perderíais mucho tiempo y acabaríais agobiados por el intenso calor y la humedad.

Tuk-tuk en Bangkok.
Moverse en Tuk-Tuk, imprescindible en Ayuttayah

Vuelta a Bangkok, para conocerlo a fondo antes de volver a casa. Imprescindible visitar el Palacio Real de Bangkok, junto a su templo del Buddha Esmeralda. La entrada son unos 500 baths (12,5€) pero merece la pena contemplar todos y cada uno de los detalles que conforman los templos y el palacio real.

vista del palacio real de Bangkok
Palacio Real de Bangkok
vista del palacio real de Bangkok
Complejo del Palacio Real de Bangkok y templos.

La verdad es que es sin duda visita obligada en la capital, al igual que el Wat Pho, a 10 min a pie del Palacio Real, y donde podrás visitar el Buddha reclinado (46 metros de largo y 15 de alto).

Es imprescindible ir pronto, ya que hablen de 8:30 a 15:30, para evitar las grandes aglomeraciones y para tener más tiempo de visitar otras zonas.

Para moverse por Bangkok, lo más cómodo y económico es el Sky Train. Si cogéis algún taxi, siempre pedid que os pongan el taxímetro ya que sino os dirán un precio mucha más elevado de lo que es (algunos ni os querrán coger a veces, pero no pasa nada, será por taxis en Bangkok).

Vista desde el barco en el río Chao Phraya
Vista desde el barco en el río Chao Phraya

Chao Phraya, el río que atraviesa la capital tailandesa de norte a sur, es también una visita obligada. Montarse en sus antiguos ferries es una forma original de conocer otra vista de la ciudad y acercarse a los templos que mencionaba más arriba. Ojo, no piquéis y comprad el billete más económico, hace más paradas pero es el que toman todos los lugareños, más económico (unos 20 céntimos de euro) y más original.

Otra de las visitas en la capital es la antigua casa de Jim Thompsom. Arquitecto americano que sirvió en la segunda guerra mundial encontró su lugar en la capital tailandesa, donde fundó una empresa ayudando a la expansión mundial de la seda de este país. Os encantará su estilo arquitectónico y su historia os sorprenderá.

Vista interna del jardín de la casa de Jim Thompson
Vista interna de una parte del jardín de la casa de Jim Thompson.
Vista interna del jardín de la casa de Jim Thompson
Una pequeña jungla en medio del asfalto de Bangkok.

Ha sido un viaje increíble, un país al que volveré para conocer los muchos rincones que aún esconde. Me olvido de sus regateos y sus timos, como el de ser amables para luego enviarte a un salón de masajes, y me quedo con su sabrosa gastronomía y sus espectaculares paisajes.

Un viaje de 10! Espero que os guste y no dudéis en preguntarme todas las dudas que tengáis si estáis planeado visitar Tailandia.

Un abrazo,

Sergio

Maya beach, la playa de dicaprio
Maya Beach, Koh Phi Phi Leh

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